Acer V12LC User Manual Page 166

  • Download
  • Add to my manuals
  • Print
  • Page
    / 443
  • Table of contents
  • BOOKMARKS
  • Rated. / 5. Based on customer reviews
Page view 165
3768
escandalizaban en El. Jesús les dijo: Sólo en su casa y en su patria es menospreciado
el profeta.
58
Y no hizo allí muchos milagros por su incredulidad.
Después de esta jornada de las parábolas, “partiendo de allí,” se “vino a su tierra,” que era aún
Nazaret. “Cuando llegó el sábado” (Mc), se puso a enseñar en la sinagoga. Esto era frecuente en
El (Lc 4:16; cf. Mc 1:39). La explicación del texto sagrado no era exclusiva de rabinos o escri-
bas. Podía hacerlo una persona distinguida, capacitada, ofreciéndose espontáneamente a ello o
siendo invitado por el jefe de la sinagoga
50
.
El tema de la enseñanza de Cristo, que no transmiten Mt-Mc, era siempre sorprendente,
pues “su palabra iba acompañada de autoridad” (Lc 4:31), “no como los escribas” (Mc 1:22).
Su doctrina y “su autoridad” hizo estallar la admiración en sus paisanos. Pero esta admi-
ración era de “escándalo” (Mt-Mc). No era sólo la clásica mentalidad aldeana estrecha, que no
concibe cómo uno de los suyos pueda ser distinto de ellos, máxime con la altura que Jesús les
demostraba. Su argumento contra la fama de taumaturgo que ya corría por la región y contra la
doctrina y los hechos — ”¿De dónde le viene a éste la sabiduría y los milagros?” — era que co-
nocían a sus padres y a sus familiares. Pero este detalle es precisamente la clave de la solución
del “escándalo” de los nazarenos, ya que Juan alude y explica el porqué de esto. Dicen los judí-
os: “¿Será verdad que (Jesús) es el Mesías? Pero de éste sabemos de dónde viene; mas el Mesías,
cuando venga, nadie sabrá de dónde viene” (Jn 7:26-27). En efecto, en la creencia de entonces
estaba divulgado que del Mesías nadie sabría su origen
51
. Por eso, la gran contradicción que te-
nían sus paisanos era ésta: “la sabiduría y los milagros” le acreditaban como Mesías. Era lo que
le dirá un día Nicodemo (Jn 3:2). Pero, conociendo ellos a sus padres — el artesano y María — y
a sus “hermanos” y “hermanas,” al enfrentarse ellos con la creencia popular del origen descono-
cido del Mesías, se “escandalizaban de El” como Mesías. Un día le dirán sus mismos “herma-
nos,” ante esta tremenda duda, que vaya a Jerusalén, sin duda para que la autoridad religiosa vea
estas cosas y las juzgue (Jn 7:3.5).
La respuesta de Cristo, si no es un proverbio (Jn 4:44), es una observación de evidencia
cotidiana, y que los evangelistas, incluso Lc, recogen, aunque citada “quoad sensum.” Sólo en su
pueblo y familia es uno desestimado de los suyos, aunque sea profeta.
Y tal era la actitud de desconfianza de los nazaretanos ante su obra, que El “se maravilla-
ba.” Cristo sabía todas las cosas por su ciencia sobrenatural. Pero aquí usaba la psicología de su
ciencia “experimental.” Y esta conducta de sus paisanos, que cerraban los ojos a la evidencia,
era, en el plan de Dios, obstáculo a que El se prodigase en milagros allí: “Hizo pocos milagros
por su falta de fe” (Mt), que es “confianza” en El. Sólo “impuso las manos a unos pocos enfer-
mos y los curó” (Mc). El milagro está encuadrado en su poder salvífico.
Tanto Mt como Mc recogen aquí, en este “escándalo” de los paisanos del Señor, lo que
decían: que ellos conocían a los familiares del mismo. Pues Mt sólo transmite el dicho de las
gentes: que era “hijo del artesano” (τέχτων). Y Mc recoge que a El mismo le hacían del mismo
oficio: “¿No es éste el artesano (ó τέχτων)?” El término griego usado no corresponde específi-
camente a carpintero, sino a artesano, a obrero, aunque más frecuentemente se diga del que es
carpintero
52
. El que se considere por los nazaretanos como “hijo del artesano,” ignorantes ellos
de la concepción virginal de Jesús, no significa sino que hablan de El como lo que “legalmente
aparecía
53
. Por otra parte, de esta afirmación nada se deduce sobre si vivía ya o había muerto
San José. Pero después de citar a María, “su madre,” habla de “sus hermanos.” Esto plantea el
problema, ya célebre, de los “hermanos” de Jesús.
Que María no tuvo más hijos después de Cristo, que es el “primogénito” (Lc 2:7), no so-
lamente es dogma de fe — la perpetua virginidad de María —, sino que también es bíblicamente
Page view 165
1 2 ... 161 162 163 164 165 166 167 168 169 170 171 ... 442 443

Comments to this Manuals

No comments